
Título: Los chicos que cayeron en la trampa
Título original: Fasandræberne
Autor: Jussi Adler-Olsen
Género: Policíaco
Año de publicación original: 2008
Fecha de esta edición: 2012
Editorial: EMBOLSILLO
ISBN: 978-84-15140-60-3
463 páginas (+ primer capítulo del siguiente libro)
Sinopsis de la contraportada
Sinopsis de la contraportada
"Corre, corre, sin caerte. Si me caigo no volveré a levantarme"Finales de los años noventa. La policía danesa encuentra en una casa de veraneo los cadáveres de dos hermanos que han sido brutalmente asesinados. Las sospechas recaen sobre unos jóvenes de buena familia, conocidos por su afición a la violencia. Tiempo después, uno de ellos se entrega y confiesa el crimen. Sin embargo, veinte años más tarde, los archivos del caso aparecen en el despacho de Carl Mørck. La investigación llevará al subcomisario de policía y a su equipo, formado por su asistente, en sagaz Assad, y Rose, la nueva y excéntrica secretaria, a adentrarse en las más altas esferas de la sociedad de Copenhague. ¿Qué oscuros secretos esconde el círculo de amigos?
La mujer que arañaba las paredes, dejando de lado lo trágico y cruel que era, me dejó muy buen sabor de boca; era una novela policíaca interesante y, además, de Dinamarca, país del que no había leído ningún libro hasta que tuve entre mis manos esa obra de Jussi Adler-Olsen. Poco más de un año después he podido leer el segundo caso del Departamento Q, formado por Carl Mørck y Assad, encargado de resolver viejos casos. Aunque no me ha gustado tanto como lo hizo la primera aventura, es cierto que Los chicos que cayeron en la trampa es una historia que se deja leer. Comenzamos...
Misteriosamente, los archivos de un caso cerrado llegan al despacho del Departamento Q. Intrigados, los protagonistas investigan un poco sobre el suceso en el que dos hermanos perdieron la vida y un hombrefue condenado, al tiempo que tratan de descubrir quién está interesado en que se reabra el caso... y quién quiere que permaneca cerrado.
El narrador, en 3ª persona y tiempo pasado, nos hace ver esta historia desde muchos puntos de vista; no solo el de Carl, sino también desde el de otros implicados, equilibrando el protagonismo. Sin embargo, esto disminuye la sorpresa de descubrir quién asesinó a los jóvenes anteriormente mencionados, ya que nos hace imaginarnos casi de inmediato quién o quiénes son, sin apenas dejar lugar a dudas, los culpables. Aun así, es una historia entretenida con unos personajes carismáticos (cuyo proceder es, en más de una ocasión, peculiar), lo cual hace que el lector siga pasando páginas a pesar de que ya sepa más o menos quién puede estar detrás de todo. Otra de las razones para seguir adelante puede ser las ganas de conocer el pasado, todo lo que ocurrió, con claridad, en su totalidad.
La partes centradas en Carl están contadas desde su punto de vista, por lo que no falta en algún que otro momento el uso de lenguaje soez al utilizar su manera de expresarse. Esas mismas partes son las que cargan con, además, más crítica social.
Su infatigable compañero de aventuras Assad muestra un comportamiento sorprendente en ocasiones, y se introduce la secretaria Rose, con la que Mørck trata con dificultad.
Las otras partes nos enseñan personajes que se mueven entre la locura y las situaciones desesperadas, y denuncian los abusos que pueden cometer las "altas esferas" (la denuncia se produce en la parte en sí; no la hacen precisamente los personajes en los que recae el peso en estos fragmentos, precisamente...).
En conclusión, Los chicos que cayeron en la trampa es una lectura entretenida pero que, pese a que está bien, la he encontrado bastante más descafeinada que la impactante La mujer que arañaba las paredes, que me gustó con diferencia. De todas formas, como ya he dicho, este libro se deja leer, incluye un breve viaje del protagonista a España, y es necesario para continuar con la saga. El siguiente número es El mensaje que llegó en una botella; según dicen, es el mejor libro del Departamento Q por ahora. Tendré que comprobar si es cierto, jejeje...
¡Saludos! ;)
